sábado, 21 de mayo de 2011

Meritocracia real más allá de lemas y pancartas:

Respecto a los acontecimientos que están teniendo lugar bajo el paraguas del 15M, consideramos que es necesario expresar las diferentes formas de ver la realidad de la juventud y de la sociedad españolas en general, y que puedan ser escuchados los múltiples y muy diferentes puntos de vista que existen dentro de este mismo movimiento. Basándonos en esto y como jóvenes afectados por la situación, pero no totalmente representados tampoco por el 15M, aquí declaramos:


Situación general:

Consideramos que los jóvenes españoles (y de otros países europeos) somos herederos de una sociedad que está dejando de existir, de una sociedad envejecida que no conoce los retos, las amenazas ni las posibilidades del mundo actual: cambio climático, nuevas energías, internet, sociedades globalizadas, avance tecnológico y científico, etc.

Estamos siendo secuestrados por debates decadentes y vacíos que no representan nuestras necesidades reales. Nuestros dirigentes políticos no están a nuestro nivel y lo demuestran constantemente.

Lo único que han conseguido sus políticas respecto a los menores de 40 es que tengamos una juventud con un nivel de formación elevado y que no pueden ponerla en práctica en ningún puesto laboral, o pueden hacerlo con becas irrisorias e insultantes.

Lo que esto provoca es una base social desencantada que necesita emigrar para sentirse recompensada por su trabajo y talento, o quedarse y sufrir la falta de posibilidades y la frustración de ver puestos repartidos a dedo u ocupados por personas totalmente prescindibles que los ocupan porque despedirlas resulta demasiado caro, cobrando un salario que pagaría dignamente a tres jóvenes (y no tan jóvenes) más preparados.

Y mientras esto sucede los partidos políticos centran sus debates en cuestiones artificiales o tópicos cansinos, véase: cuestiones identitarias trasnochadas con las que consiguen manipular las pasiones de la gente, cuestiones internas vergonzosas, ideologías desfasadas que no concuerdan con los tiempos en los que vivimos, etc.

Debilidades del movimiento:

Consideramos que la fuerza de este movimiento, el 15 M, se diluye y se vuelve superficial a través de tópicos como "policía no", "abajo la monarquía", "nacionalización de la banca" y este tipo de lemas que no se centran en los problemas reales, crean una sensación de batiburrillo, dispersan la atención y desacreditan al movimiento quitándole seriedad y volviéndolo infantil ante los ojos de muchos. Desde luego si algún problema tiene este país no es precisamente la monarquía, el papel de los idiomas regionales en la educación o la legalización de los porros. Habría que centrarse en los problemas reales de representación política, movilidad y flexibilidad laboral, sueldos dignos, corrupción, derechos de los inmigrantes... problemas reales.

Responsabilidades:

Democracia real sí, pero con responsabilidades. Podemos exigir tener nuevos dirigentes, dirigentes formados que no nos avergüencen, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Podemos luchar por cambiarlos, pero con la seguridad de que la responsabilidad de nuestros problemas no puede recaer solo sobre ellos, o los banqueros, o las altas esferas que nos quedan tan lejanas.

Desde nuestra posición se pueden cambiar muchas cosas, debemos aceptar que a lo que nos ocurre hemos influido nosotros también y en muchas ocasiones incluso nos hemos aprovechado: Comprando, vendiendo, aceptando, evadiéndonos, no ejerciendo nuestro papel de ciudadanos hasta que las cosas se han puesto realmente feas.

Ante esto debemos aceptar nuestra responsabilidad, informarnos sobre lo que pasa a través de medios nacionales e internacionales, para poder tener una visión lo más objetiva posible y que no puedan aprovecharse de nuestra ignorancia.

No podemos seguir amparándonos victimistamente en la idea de que todos los medios están manipulados o nos venden mentiras, primero porque no es verdad (existen muchos medios de comunicación de primer nivel y serios que nos cuentan lo que ocurre lo más fidedignamente posible) y segundo porque podemos desarrollar un pensamiento crítico para combatir la manipulación.

Hemos permitido la degradación general de los medios de comunicación en nuestro país y la consecuencia es que ya no podemos confiar en ellos. Esto también se puede cambiar pero depende de nosotros el no apoyar la creación y mantenimiento de programas basura y personajes ridículos y contaminantes. Si de verdad queremos un cambio habría que empezar por cosas que nosotros podemos cambiar.


Crecer como sociedad:

Si queremos avanzar deberíamos plantearnos superar nuestros complejos como país. Todas estas ideas estancadas de que sentirse español es ser de derechas o "facha" no hacen más que atrasar nuestro desarrollo y dar crédito a que los políticos nos utilicen como arma arrojadiza. La España en la que vivimos hoy ya no es la España de nuestros padres ni abuelos, los problemas a los que nos enfrentamos no son los mismos, las posibilidades tampoco.

Nadie es mejor que nadie por nacer en determinada zona de España y nadie debería poder aprovecharse de eso como se hace. De estas divisiones y debilidades toman partido los políticos y nosotros les dejamos y les damos la razón con nuestra actitud y con esta manía de menospreciar España como unidad y como país. ¿No podemos superar esos clichés?, ¿no podemos ver España más allá de esas ideologías?, ¿no podemos ver que somos mucho más que un montón de prejuicios y revisionismos?

¿Por qué no vamos a poder sentirnos orgullosos de un idioma, de una forma de ver las cosas, de un paisaje social lleno de talento y creatividad, de una historia que en nada tiene que avergonzarse en comparación con la de otros, de una forma de crear y hacer arte, etc?, ¿por qué siempre tiramos piedras contra nuestro propio tejado y dejamos que se nos falte al respeto en muchas ocasiones?, y lo más importante, ¿por qué nos faltamos al respeto a nosotros mismos?

Fuera de nuestras fronteras se nos acusa de machistas, de racistas, de vagos, de estar divididos, cuando no es verdad. Lo que sí es verdad es que proyectamos esa imagen porque nunca la hemos combatido y dejamos que se piense eso de nosotros. Dejamos que se proyecte una imagen estereotipada y errónea, y lo aceptamos.

No podremos crecer como sociedad hasta que no nos aceptemos, valoremos y respetemos a nosotros mismos.

Este cambio también es cosa nuestra.


Proyectos:

Sería necesario un encauzamiento del movimiento, la creación propia de canales, foros y programas a partir de los cuales se pueda luchar por que los cambios comiencen a ser reales.

Este cambio también es cosa nuestra.

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