miércoles, 25 de mayo de 2011

Recetas para la estupidez:

Una anécdota aclaratoria:

Voy al médico y descubro que tengo el hierro bajo. Aunque vivo en Madrid he nacido en Galicia, y allí voy a mi médico de siempre la mayoría de la veces.

1º problema: como somos 17 países diferentes, en Galicia está instaurada la receta electrónica en Madrid no. Es decir, no puedo coger el hierro sin receta de papel. Consigo la receta y vuelvo a la farmacia.

2º problema: al entregarle la receta a la farmaceutica tiene lugar la siguiente conversación:

- "Uy, espérese un momento, tengo que llamar al colegio de farmaceuticos para hacer una consulta. No sé si esta receta le sirve aquí", me dice la encargada.

- "¿Qué quiere decir con que si me sirve aquí?", le pregunto yo intrigada.

- "Pues es que está en un solo idioma, y no sé si me está permitido darle el hierro si no está en los dos idiomas (español y gallego)".

Casi le digo que ya no necesitaba el hierro, esta realidad me estaba cayendo encima como un yunque de 3 toneladas. Mi anemia se había curado de golpe.

- "¿Cómo dice?, es una broma, ¿verdad?", le pregunto.

- "No, no".

Y la farmaceutica desaparece en la trastienda para hacer su consulta.

- "Al parecer no hay problema por ahora, dicen que están aceptando las recetas así hasta que estén en ambos idiomas".

A estas alturas mi cabreo no tiene límites. Exploto.

-"¡¿Pero a usted le parece normal esto?!, ¿en qué clase de país de idiotas estamos?, ¿a alguien le interesan estas bobadas realmente?. Yo no me creo que la gente quiera esto.

- "Claro que no", me dice ella, "la gente quiere que las cosas sean sencillas".

Fin de la anécdota.

¿Cómo es posible que con la que está cayendo estemos metidos en semejantes tonterías?

¿Cómo es posible que se dedique tiempo y dinero a estas nimiedades ,absurdas y sin sentido, que solo sirven para acallar a una minoría?

Lo que ha sucedido en este país, respecto a las autonomías, es en realidad trágico. La cantidad de dinero tirado a la basura y los problemas creados, simplemente para contentar la simplista y superficial idea de identidad de unos pocos, es estremecedora.

Esta idea de las sensibilidades e identidades de la gente está totalmente manipulada, y no hace más que alejar a este país de la evolución y el avance reales. Nos tiene atorados en un círculo vicioso de orgullos y sentimientos de superioridad/inferioridad que no lleva a ninguna parte.

En vez de un país que se mueva en el ámbito internacional con seriedad y vaya hacia adelante, tenemos 17 cosas desgañitándose por demostrar lo diferentes que son. Cantidades ingentes de dinero público destinado a crear televisiones autonómicas que, en vez de apoyar un debate común serio, se dedican a apoyar un folclore que nos encierran en nuestros pequeños mudos regionalistas y no casan con el mudo global en el que, de hecho, vivimos.

Planes educativos, ineficientes y diferenciados en cada comunidad, que ponen por encima de los conocimientos y el aprendizaje el idioma en el que se debe impartir la clase, cuando tenemos un lenguaje común y universal.

Tenemos también comunidades con privilegios que no deberían existir (los privilegios, no las comunidades, no vaya a ser que hiera alguna sensibilidad). Privilegios totalmente injustos y que solo sirven como soborno para que ciertos sujetos no molesten y para hacer pactos políticos. Lo más curioso es que tengo esa impresión, que flota en el aire, de que la mayor parte de la gente no quiere todo esto, no lo pide y de hecho les molesta.

¿En serio alguien ha levantado la mano para pedir que para que su identidad como gallego sea respetada las recetas deben estar en ambos idiomas?, ¿es esto cierto?. ¿Estamos a este nivel de retraso mental?

¿En serio se gastan nuestro dinero y nuestro tiempo en bobadas de este calibre?

La temida respuesta es SÍ: se gastan este dinero, por ejemplo, en crear diferentes convocatorias para opositores, injustas y segregacionistas, en los idiomas de turno...y después, cuando un estudiante de medicina o un ingeniero piden una beca, no hay dinero o les dan 1000 euros y las gracias.

¿Pero en qué planeta vivimos?

¿Por qué la gente no sale a manifestarse contra esto en particular, contra esta lacra?

Este país es una broma. Ni siquiera el PP, que se supone que es quien debería hacerlo, lucha contra esto, es más, usan esta situación y se aprovechan de ella para pactar y gobernar.

Tengo esta incómoda impresión de estar vendida.

Por cierto, la receta estaba en gallego.

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